7/10/08

cuando soy breve
















Olvidé decirte que no es bueno devorarse al tiempo, que vale la pena detenerse en el sabor de los besos, en la sensación deliciosa de la boca que se convida a otra. Ibas tan rápido que no te percataste, la rugosidad de la boca que besaste era la de mi boca.




Olvidé decirte que aunque a vos te desvele la textura de mi piel, yo daría mis uñas por tener la de esa japonesa que ví en la película del domingo. Ninguna de las películas que elegiría para llevarme a una isla desierta estaban en esa lista que te escribí. También esa lista y tus disculpas son una mentira.

Olvidé decirte que no solo nos separan las anchas arquitecturas de las rutas sino también la conciencia de los pies y de las manos en cada desliz con que danzamos en el sexo. La conciencia toda nos aleja. Que los climas difieren en la temperatura de nuestros dedos pero en mi vientre y en el tuyo los trazos, no sé por que misteriosa razón, se nos adhieren como plasticola.




Olvidé decirte que la locura de tus argumentos me lastima, que la violencia de tus risas me despeina, que tu alegría me alivia, que de tus deseos descreo y aún así (te) quiero, bajo la bruma que nace detrás de los alerces (te) quiero, aunque (te) quiera tal como sabe hacerlo el cuerpo, con un amor cortito, que se desplomaría ante la primera lágrima del cielo...

La foto es de acá http://www.flickr.com/photos/licordepiel/


















4 comentarios:

María Gabriela Costigliolo dijo...

Me quedo don esta frase: "aunque (te) quiera tal como sabe hacerlo el cuerpo, con un amor cortito, que se desplomaría ante la primera lágrima del cielo..." sos tan genial amiga para describir las cosas.. tan genial.. un beso enorme

fulano/martínvillarroel dijo...

Fa... una vez creo que leí que uno escribe cuando tiene los pedazos del alma todos sueltos en el piso, así, desparramados. Y no queda otra que juntarlos, escribiendo.

Anónimo dijo...

la verdad que sí, que escribís muy bien.


lo raro es que no sé si lo estás dejando...

Javier Pallero dijo...

la brevedad es la manera que tiene el tiempo de convencerte de que no existe.
De que lo esencial se escapa a su imperio de caducidad y deterioro.

un abrazo, amé ese texto!.