04/12/09

en mi barrio pasan cosas




inauguración del mural +
br
indis de fin de o


con los artistas:
diego perrotta
liniers
omar panosetti
federico gonzález.

con la música en vivo de
tomi lebrero y
martín buscaglia

Te esperamos.
(el brindis empieza en la vereda)


LA TRIBU. 88.7 FM
lambaré 873







redondo redondo barril sin fondo








Volví a las burbujitas. Como cuando empecé. Me gusta la circularidad. Y los redondeles bien redonditos. Entonces la energía da vueltas, va y viene y nunca se queda estancada en ningún rincón. Por eso los huevos de La Turuleca son redondos. Y el espejito de la bailarina que llevo conmigo en la cartera es redondo. Y mi brillito de labios con sabor a coco. Por eso me llevo mal con las agendas y las computadoras. Es que no entiendo por qué los edificios y las calles no son redondas. Así es como la gente andaría más contenta y se encontraría más. Por eso me gusta tanto la luna y el sol y mi nariz roja y redonda. Y las manzanas, verdes también me gustan. Y los kiwis. Y el hueco de la guitarra piojosa. Y mis sombreros. Y las nueces y las uvas. Y los platos de sopa de estrellas calientes en invierno. Y las vaquitas de San Antonio. Y los crayones. Y los caramelos media hora. Y los caleidoscopios. Y los paragüas. Y los alfajores de chocolate. Y mi susurrador. Y mis aros violeta que son como dos ruedas de bicicleta en miniatura para colgarse de las orejas. Y me gusta vivir en mi mundo, que da la casualidad que también es redondo como el de Patricio Rey, que era mi banda favorita cuando era chica. Bah igual que el mundo de todos pero con almohadones, dibujos, hamaca, música y títeres. Y la letra a que sea bien redonda. Y me gusta mi termo nuevo, que por fortuna también es redondo. Y lo que es más divertido todavía, adentro tiene secretos apretados y mojados, de infinitos olores, como mariposas que se desabren en tu boca cuando te tomás un mate.



El de la foto es Arcadio, mi nuevo termo. Al lado, unos pimientos rojos y amarillos que lo acompañaron en el viaje desde Río de Janeiro, igual no se los ve muy cansados.



02/12/09

pase lo que pase, sea lo que sea, próxima estación esperanza










A menudo me sucede. El sábado sin ir más lejos. Cuando Manu cantó hoy día luna día pena, yo miré la luna y estaba en cuarto creciente. Había veinte mil respiraciones interactuando con el aire pero a mi me parecía que sólo las nuestras se oían. Y vos bailabas y bailabas con todo el sudor en la frente. Encendías un cigarrillo de vez en. Tenías esa remera negra gastada y las topper verdes. Tus rulos se despistaban histéricos y volvían a enfilarse azarosos en tu cabeza. Y entonces Manu decía que pasó que pasó mientras golpeaba su pecho con el micrófono. Y estábamos a un pie del cielo y de golpe pafff, Gambit nos tira abajo de un plumazo y los veinte mil agradecemos. Y vos te ibas al pogo solo. Y yo me quedaba con todo mi derroche de energía. Y con tus sobras. Y siempre volvías. Y entonces un pajarito agazapado abajo de mi piel está tramando zarpar. Veintidós recitales. Pero me acuerdo de ese. Vos te habías emborrachado. Mucho. A mí me daba miedo cuando te emborrachabas. Ese pedacito de incosciente bajo los efectos etíticos se manifestaba temible. Volvíamos de Capilla del Monte del festival de regaee y tuvimos que hacer tiempo en la terminal y vos vomitaste de lo lindo. Y no habíamos llevado nada de más. Estábamos muertos de frío. Y yo de mal humor. Y al otro día siempre era mi cumpleaños. Nos subimos al bondi y yo te presté mi vincha roja para que te la pongas en la boca porque venía un cana al lado nuestro. Y me dieron ganas de matarte. Te decía sos un pendejo y ponía cara de actriz. Y vos con todos los cajones de tu biblioteca en la mano. Con esa sensación de no sé quien carajo soy pero mañana lo sabré. La coherencia hecha vómito. Y al otro día era domingo. Y yo decía que odiaba la realidad. Y vos te ibas todo descuajeringado al diario. Decías para colmo hoy juega boca, salgo a cualquier hora. Yo me reía. Como ahora cuando Manu fuerza la máquina y rebota. Floresta y yo desistimos de nuestros huesos. No sé distinguir entre realidad y fantasía. Sí distingo que la felicidad es claramente esto. Y una vez tuvo la hache la de y la ese enlazadas en tu pantorrilla. Pero sabés, mi forma de fluir es otra. Cierro los ojos y me meto adentro de esos escondites que tengo. Y me regocijo en esas burbujitas de paredes finitas. Y vibro. No necesito explicarte. Me mirás y ya sabés. Siempre supiste todo lo que yo quería antes que yo. Como ahora cuando te cuento mi última decisión y vos rematás: ¡al fin!. Las cuerdas de la guitarra vieja de Fermín te rasguñan la espalda esquelética. Qué bien sabe la suerte del pensamiento anesteciado. Y las piernas incendiadas balanceandose. Me gusta el regaee. Una brisa de nostalgia visita fugazmente mi nuca y me despega los pelitos. Que vuelvan los buenos tiempos, rezo. Y la Mala Vida. Esa misma brisa arrasa con las hojas de todos tus libros rojos. Pienso en robarle al tiempo su plan. Como no puedo por derecha, me convierto en una corrupta y lo chantajeo. Lo sobro y me quedo con el vuelto. Todo sea por la revolución. Me apresuro la brisa en la mano izquierda. Y salto con el aire surcándome las falanges. Bien alto. Oleeeee. Que no te atrevas a arrebatarme lo que es mío. Esta es mi recaída. Que saco las uñas. Por Manu, vos y yo.










30/11/09

vertical






Allá. Que es más lejos que acá. ¿Dónde está el fin?. Desde los ojos hacia adelante, una línea vertical e imprecisa se dibuja. Confiar en la percepción se vuelve absurdo. No hay un solo celeste ni un solo gris ni un marrón acaso. No hay una ondulación. Son miles. Van plegadas como una guirnalda de papel crepé y se mueven en una coreografía prolija. Tienen brazos como hamacas. Estoy segura de que también tienen colmillos. Y muerden. Ahora, una calma ignota atraviesa el paisaje y lo contiene. Pero cuando la luz no lo descubra, quien sabe cuál será el juego. Y si lo hay. Furiosos serán los deslices del río, quizás tanto como los de mi cuerpo en el sueño. El Río de la Plata es una ventana con hendijitas que se abren o se cierran con cada capricho del cielo. Un rectangulito brillante. Una bandera. Un espejo. Un lugar por donde guardar un deseo. Demasiado cerca de la poesía y tan imposible en cualquier verso. No hay certeza más eterna que este río, ni fantasía más sabrosa que este cielo. Río y cielo galopándose, chorreándose. Y qué importa más que eso. Después vendrán los barcos, los muelles, los acantilados, los faros, los pescadores, la arena. Y más abajo, invitando, la espuma. El agua que fue clara, se enrula, se dobla y se desarma. Principios. Finales. Mutaciones. Al fin algo que fluye. Un alivio. ¿Y qué más importa?.



La foto es de Colonia del Sacramento. Uruguay.



 


19/11/09

actuar para vivir y vivir para actuar















"Cuando cae el telón, antes de llegar al camarín, existe un instante en el que uno no es nadie. Es un placer inimaginable. Voy a tratar de deslizarme al más allá por uno de esos agujeros negros".




                                                                
                                                                                                                                                                                            Copi


 en "La nuit de Madame Lucienne"







Gracias Oli por correr el riesgo de ese click.

15/11/09

definitiva



Me salgo de mi
dejo la falda a lunares 
extendida sobre el suelo
y me salgo.

Sin escándalos
como casi siempre
encaprichada
sin decírselo.

Voy al recibimiento de aquello que me falta
sin rodeos ni falsos argumentos.

Ahora soy algo
que ya no flota adentro de ningún sostén.


Me salgo porque
apretujada con esta funda llevo veintinueve años
encontrando razones que desmerezco.

Elijo este sonido y no otro:
el sonido de un aplauso.


Voy directo a él
atravieso su contorno
es acaso un fantasma

que no se previene.

Este camino me lleva
a entrometerme imprudente
en los espacios negados
de su absurda timidez.

Lejos de las simetrías de mis huesos
del perfil imperfecto de mi rostro 
del péndulo que me dirigía
a destrolarme abnegadamente
contra el displacer. 

Lejos de la sangre. 

Permanezco en el miedo
pero no me asusto.

Me salgo de mi misma
porque en los intersticios de mis fronteras
no hay siquiera privilegios.

Soy una intrusa en mi exclusiva jurisdicción
una extranjera
migrando de cielo en cielo

mutando el plumaje de mis alas
para no pasar desapercibida
ante mis repetidos gestos.

Me salgo a cumplir una misión
descabellada
despistada
desvestida.

Dejo mi modesto equipaje:
cinco lunares en el brazo izquierdo
un par de fosas nasales
tres arrugas profundas en la frente 
y una falda a lunares.

Dejo todo mi patrimonio 
a disposición de los arbustos
para vivir
sublime y armoniosa

fuera de mi.



13/11/09

estrategias para la memoria a largo plazo II













Era el último Buenos Días de los chicos en Chapa y decidimos que tenía que ser en la playa. Habíamos pensado en la idea de una ronda grande y en una danza, por eso llevamos los tambores, para recibir al sol con música, como solíamos hacerlo durante toda la colonia. Cuando empezamos a formar el caminito todos tomados de la mano, era una hilera tan larga que no terminaba nunca. Finalmente la ronda fue gigante y el sonido del viento golpeando las olas lo aturdió todo. Y nosotros quietos así, empecinados en darle a eso una forma redonda, empecinados en eternizar un momento que se iba con el viento, tomados de la mano, mirándonos desde lejos, tratando de contener el llanto inevitable y agradeciendo que estábamos vivos. Cuando se me da por el desánimo me gusta acordarme de ellos, tengo sus expresiones niñas grabadas en mi disco rígido de la memoria. Sus abrazos. Sus deditos pegados a las ventanillas del micro. Sus carcajadas. Sus llantos certeros y demoledores en la despedida. Sus asombros oyendo cuentos fantásticos. Sus berriches. Algunos de ellos vieron el mar por primera vez ese verano. Otros no tenían trajes de baños y se metían a chapotear así, con los pantalones arremangados, en remera. Dichosos. Con los dientes anchos. Angurrientos y felices. Y dios existió ese verano. Y yo fui testigo.




Programa Federal de Turismo Educativo. Unidad Turística Chapadmalal. Enero '09. 




12/11/09

disculpe las molestias, estamos trabajando...


09/11/09

oleo












By Michael Klein.

07/11/09

en el almacén








Deme un azul turquesa para las mañanas de bostezos prolongados
un naranja fresco para las tardes de sombras bajo la parra
un violeta furioso para las noches de versos quebrados
un rojo intenso para los días de deseos cabizbajos
un verde de los bosques para los días sin canción ni inspiración
un gris perla para los días de cielo aturdido y sin estrellas
un amarillo espeso para los días desmemoriados y sin recuerdo
 un marrón tierra de los bosques sureños para los días de músculos quejosos
un rosa aterciopelado para las noches de besos mojados que saben a anís
un bordó obsceno para los días de almohadas entre los dientes
un blanco pálido para los días de cuerpos efusivos y extasiados
                        y un multicolor para los días de todo eso apretado en el mismo día.




04/11/09

Impresiones de mi barrio II ... ( o vamos de paseo pi pi pi )










Somos profesionales captadores de olores. Vamos a la India en este cachivache y traemos los mejores olores que encontramos, los ponemos adentro de unos rollitos de maderas de los bosques (que ya estaban talados, nosotros somos ecológicos) para que se conserven bien durante el viaje y cuando llegamos aca los vendemos. Los hay para todos los gustos, el más pequeño es del tamaño del ojo de una cobra, el más grande tiene el diámetro de la oreja de un rinoceronte (de esos que hay en la India). Algunos hablan sánscrito, otros en inglés y los más en indi y ni bien los prendés te tocan una musquita de Ravi Shankar. Say Baba antes de morirse los probó y dijo que eran buenos. Hasta purifican el alma.




( Lambaré 968. Almagro )