domingo 12 de julio de 2009

sombras nada más








Las sábanas están revueltas
viniste
y te trajiste
todo lo que tenías
enebramos la magia de puntillas
y no hubo grandes acontecimientos
con los besos tapamos la trama del aire con círculos violetas
yo no quería tocarte
caminamos los desperfectos del abandono
como dos desamparaditos
yo no quería tocarte
rodaste por los tubos por donde respiro
cuando la bruma del aire me agobió
fuimos energía que se condensa
para evaporarse
posaste tus manos en la voluble superficie de mi nuca
y no hubo ni una sola constelación
yo no quería tocarte
cocinaste con mi cucharón
te paraste sobre la culminación de mi escalera
me despeinaste las pestañas con el codo
yo no quería tocarte
hiciste de mi carne un templo de adobe
la desmesura de tu cuerpo me decepcionó
y apretada enfundada estoy
adentro del traje del desconcierto
viniste
y te trajiste
todo lo que tenías
y
todo
lo
que
tenías
resultó
bastante
poco.



La foto es de Andrés Acha.

jueves 9 de julio de 2009

barrilete







En el camino de regreso a mi casa, vengo arrastrándome por el piso cual guirnalda de papel crepe, como si mi cuerpo fuera la extensión de un piolín, vos el cometa y tu barrio, nuestro cielo naranja naranja...




martes 7 de julio de 2009

sin censura





Entonces ya me pasó varias veces que tengo ese pensamiento no es un sueño no no es lúcido despierta yo voy a la casa me quedo afuera esperando viendo algo no sé que miro si espero a ver quien sale seguro que sale él y si sale él pero no sale solo sale con una chica rubia tiene rulitos de esos mota y eso sería terrible mejor no eso de que querés ir y golpearle la puerta no imposible son todas boludeces no podes hacerlas las cosas cambiaron cambian todo el tiempo cambian después estas ahí te hiciste mil quilómetros y no lo haces porque te da miedo y al final te rompiste yo sabía que ibas a romperte mira como tenés el cuello nada de cuello tenés que triste estás me da pena tirarte a la basura para que sirve una caja de madera con un agujero en el medio seguro que los chinos algun significado le encuentran me querés decir que a los docentes les aumentaron me decís mil cuatrocientos pesos que quiero dormir no me ves apagá deja ese botoncito en paz que tengo sueño y no quiero seguir haciendo fuerza otra puerta que se abre y las ojotas que calor que hace acá si tenias razón traeme el ventilador que lindas zapatillas que si gracias no tengo idea donde está el adaptador sacale al veladorcito si en realidad te lo digo ahora pero hace mucho que te las ví y mira que yo a un hombre lo ultimo que le miro son las zapatillas eso si no subas cada vez que te pido algo tiramelo al adaptador si que ya me desvele yo mañana te despierto que no te digo que ocho horas como sea tengo que dormir vos dormí cuatro no me importa es solo pedirle que apague la luz y se va pobre cansado debe estar no me quedo a dormir más acá pensara que si vas a convivir conmigo tenés que saber yo te avise que era insoportable eso de las zapatillas es verdad no se por que no te lo dije antes viste como esa noche cuando lo conocí a Fede en el mar que fuimos al kiosco a comprar los pico dulce y yo le dije la frase de sabina esa de que cada vez pienso menos y el me dijo que mejor vos te reís me decís que estoy escribiendo medio dormida y que cuando uno escribe así como cuando está drogado también le parece que está bueno lo que escribe pero al otro día lo lee y le parece una porquería que buen tipo que sos al final que no me llame mañana que no me llame si ya está que apagues te digo bueno si a las nueve llamame pero prendiste el ventilador al revés esta mirando para el otro lado bueno así no puedo seguir escribiendo me estoy yendo para abajo no veo nada punto.

sábado 4 de julio de 2009

cantata en el recreo



Hoy fue otra vez sábado y sigo con mi promesa de no fumar. Hoy llegué tarde de nuevo y me quedé sin espacio pero aprendrí que es fácil abrir de los nuevos. Me puse las medias con pompones y fui un gatito de hocico bigotudo como Chipi que se enreda a través de ellos. Viajé sentada y escuché por la radio una canción de Fito que me emocionó. Pasé por ese bar que una vez no encontré. Justo cuando estaba empezando a extrañar a Petru, él hizo su aparación mágica. Le miré la barba crecida y le dije que me molestaba su olor a cigarrillo. Me reí cuando dijo que quería hacerse comunista. Me entregué a su abrazo calentito dos veces. Una vez cuando tenía frío y otra cuando me mostró un mensaje de texto que por falta de crédito nunca recibí. El mensaje más lindo que me escribieron en mucho mucho tiempo. Hoy comí garrapiñadas y tutucas como pajarita. Dije de nada varias veces y me dí cuenta que cuando digo de nada frunzo la nariz. Saludé a mis amigos de la Plaza Dorrego. Le toqué el dedito a León y sonrió. Hoy no vendí ningún caracolito y no me importó. Recibí dos regalos. Un botón con carita feliz y una tapita de gaseosa negra. Hoy el pelo me brilló de muchas maneras, se me formaron muy redondos los rulos y me puse el sombrero amarillo y a todos les gustó. Hoy aprendí que en Colombia a los rubios les dicen monos. Me dí cuenta que cada día digo menos: ¡Tengo una idea!. Me puse colorada cuando Harley vino a saludarme y no me importó que estuviera borracho. Hoy me jacté de lo exquisita que me había salido la tarta de verduras. Que igual mejor calentita. Había llevado solo para mí pero elegí compartir. No hice fuerza ni una vez para ser yo misma. Hoy extrañé a Polaina, porque ella juega más y mejor. Me robé una postal en ese bar. Me puse perfume de naranja como treinta veces. Quise tanto como pude. Me divertí de lo lindo y pensé que cuando soy feliz el cuerpo se cansa más rápido. Y que para ir a visitarlo falta muy poco. Menos de lo que me imagino. Hoy dije cuando llegue lo escribo y lo escribí.

jueves 2 de julio de 2009

la niña perdida









Ayer, después de que un mago en el subte preguntó si alguien se ilusionaba con una servilleta blanca en su mano y solo un hombre alzó la mano, quise darme una vuelta carnero en el país del nunca jamás.

martes 30 de junio de 2009

Las negaciones II

No quiero la sobredosis de seconal sódico de Alejandra
No quiero hundirme en la locura de Strindberg
No quiero el fusilamiento aberrante de García Lorca
No quiero el ahogo de Tenesse Williams con la tapita del frasco de tranquilizantes
No quiero la tuberculosis de Chejov
No quiero los tormentosos insomnios de Kafka
No quiero los montones de piedra en el bolsillo ni el río de Virginia
No quiero el pulmón obstruido de Beckett
No quiero el mar de Alfonsina
No quiero la muerte de la poesía
Nunca más.

viernes 26 de junio de 2009

Las negaciones I






No quiero cruzar este puente y tomar la baranda con el estornudo
No quiero evidenciarme ni trascender ni mucho menos prevalecer
No quiero tirarme al vacío desnuda y sin mis botas
No quiero la cepa del vino ni la carne mojada ni el músculo mascullado
No quiero realidades cortajeadas con tijeras a la manera de tu conveniencia
No quiero el crepúsculo en la poesía
No quiero deseos de veinticuatro horas disolviéndose como semen por la cama
No quiero camadas de gaviotas ignorándome pasar
No quiero banderas ni estandartes de mundos quejosos
No quiero que inmediatamente después de estas palabras te des por aludido
No quiero heredar el viento en la cara ni el frío en las falanges
No quiero más la reiteración de mi nombre
No quiero estrangular la fragilidad de mi ser con un anillo
No quiero que mires la foto como si fueras a comértela sino vas a comértela
No quiero incrustarme en el rojo de mis letras
No quiero más intuir la sorpresa de la pérdida
No quiero dejar de merecer tus labios
No quiero desaparecer tras la música del agua en la bañadera
No quiero prohibirme el relámpago de hoy ni el cigarrillo de mañana
No quiero esforzarme para quererme en los llantos.


N de R: la foto del Titicaca fue tomada por la dueña del termo el 12 de febrero de 2007 en Copacabana, Bolivia.





miércoles 24 de junio de 2009

De puerta en puerta




De repente nos entra

un amor desmedido por el prójimo,

una ternura incontenible.

Nos sentimos de golpe

como el canalla moribundo

que pide perdón a manotones.

Y vamos de puerta en puerta:

queremos dar nuestro plato de sopa,

el cigarrillo que nos queda,

arrancarnos un ojo y decirle:

a ese alguien, el prójimo:

-Mira con él la lluvia o el otoño,

apenas si lo he usado,

es el izquierdo.



JAVIER VILLAFAÑE



Cien años no son nada Javier, te queda toda la vida por delante...

domingo 21 de junio de 2009

24






Siempre le sucedían esos pensamientos mientras volvía en el 24. A menudo casi todo terminaba en el 24. Pero esa noche tuvo un arrebato, una cosa que le salía hacia fuera como un vómito, un dardo que se salía del blanco, un corte en la respiración, un sentimiento que se le plantó determinante, un dejo de… nisiquiera supo que nombre ponerle, cómo llamarlo. No tristeza, ni dolor. Nostalgia. Quiso bajarse de inmediato y quedar de cola en el asiento de atrás de la bicicleta de la chica que venía al lado de las ruedas del colectivo. Uno o dos momentos. Si le hubieran dado a elegir quizás tres. Su inminente llegada a la ciudad, la música electrónica, la moto y el pelo todo revoleado, los labios partidos y bailar bailar y bailar… shalala shalala shalala la…Ella con la inminencia de una mujer que tiene sangre correteando a borbotones en exceso por sus nalgas. Ella con la felicidad de la inmediatez artificial, con la suficiencia del tiempo presente. Ella adoleciendo sin adolecer. De vez en cuando un mail amedrentando cada coordenada de la geografía de sus dedos. Todo el cuerpo esperando para arder. Todos los sentidos esperando para arder. Todo el cielo a la espera del incendio. ¿Dónde se fue el fuego?, piensa. Y no es que no la haya movido de lugar la última hora y media haciéndose pasar por un Papa que ha sido sodomizado, sentada en ese sillón presidencial, decir las cosas que dijo, hacer las cosas que hizo mientras miraba abrazarse a esa pareja, luego fijar los ojos en el otro chico que rodeaba a su chica por detrás, encontrarse con los suyos de vez en vez y pensar mientras tanto que sentido tiene mirar al hombre de otra y que sentido tiene que el hombre de otra la mire. Pero después, el regreso es el regreso. Ella en el 24, diciendo para sí: -acá va a doblar, no todavía no pasó por Lavalle, qué desolación Once de noche. Y contar de nuevo los meses. 15. ¿Eso es una buena cantidad de tiempo?, ¿la duración del tiempo es un eufemisnmo? ¿que importancia tiene el tiempo?, ¿cúanto me queda? que extraño... su vida era la vida de alguien que ahora pensaba en aquella tarde cuando se sentó sobre su acolchado azul y le dijo no me lo digas porque yo ya lo sé, te vas a vivir a Buenos Aires. Si claro, ella sabía que podía contar con ella, contar de veras contar… pero tenía que irse porque se estaba asfixiando. Tuvo que elegir. Elegir es fácil, pensó. Lo difícil era convivir con las propias decisiones, como le había dicho Jota. No caminar por las aceras con la intuición de que iba a tropezar con sus lentes negros. Y empezar de cero. Como cada día. Y llegar al medio. ¿Esto es el medio?. Y remar. Y ahora dejar de fumar. Y remar. Y comerse un kilo de palitos de la selva, tres paltas enteras con limón, pensar en escribirle una oda a la palta; pero ni por asomo fumar. A veces la pinchaba como un escarbadiente adentro, un antojo de romper, sórdidas, repugnantes ganas de gritar. Y el mundo a esta altura estaría diluyéndose en los ojos del chico que la miró y ella ya no está en San Telmo y no es una actriz que juega con la cordura, con las fantasías de los demás. Solo es una mujer que baila baila y baila. Shalala shalala shalala la…
Qué bueno que me invitaste Vic, piensa, yo sabía que tenía que venir, me conozco el recorrido del 24 de memoria.

lunes 15 de junio de 2009

Aflora





Mientras medio mundo en la ceremonia del dormir


Mientras las alas en la inercia del desgano


Mientras mis cervicales te miran de reojo


Mientras la hora en la que había planeado irme es una anécdota simpática


Mientras me levanto de la butaca del teatro con furia


Mientras me olvido de que es Buenos Aires


Mientras somos nosotros los que danzamos


Mientras mis muñecas flamean al compás de un par de cuerdas


Mientras la noche se extinguió sin que nos miraramos más de mi cuenta


Mientras no asumo mis escalas mentales


Mientras me desparramo sobre mi amplitud de criterio


Mientras los techos persisten lúgubres


Mientras creo que me confundo mirando parpadear a otros


Mientras el humo


Mientras los hurones


Mientras el algarrobo blanco


Mientras la aurora


Mientras soy un perro de Pavlov respondiendo a tus condicionamientos


Mientras si me tocas me desquicio pero no me tocas



Mientras te ocupas de darle trascendencia al segundo en que el cigarrillo aprieta mis yemas


Mientras las conmemoraciones


Mientras el ardor de mis besos acá


Mientras el gato estirado


Mientras te uso para ser feliz con lo que puedo


Mientras sucumbo ante las veces de tu neurosis


Mientras


Todo el poder


Y toda la gloria


Por el celeste de tus ojos galopando manso sobre las vigas de mi alma,

y porque antes fue azul...


Amén.