2/12/09

pase lo que pase, sea lo que sea, próxima estación esperanza










A menudo me sucede. El sábado sin ir más lejos. Cuando Manu cantó hoy día luna día pena, yo miré la luna y estaba en cuarto creciente. Había veinte mil respiraciones interactuando con el aire pero a mi me parecía que sólo las nuestras se oían. Y vos bailabas y bailabas con todo el sudor en la frente. Encendías un cigarrillo de vez en. Tenías esa remera negra gastada y las topper verdes. Tus rulos se despistaban histéricos y volvían a enfilarse azarosos en tu cabeza. Y entonces Manu decía que pasó que pasó mientras golpeaba su pecho con el micrófono. Y estábamos a un pie del cielo y de golpe pafff, Gambit nos tira abajo de un plumazo y los veinte mil agradecemos. Y vos te ibas al pogo solo. Y yo me quedaba con todo mi derroche de energía. Y con tus sobras. Y siempre volvías. Y entonces un pajarito agazapado abajo de mi piel está tramando zarpar. Veintidós recitales. Pero me acuerdo de ese. Vos te habías emborrachado. Mucho. A mí me daba miedo cuando te emborrachabas. Ese pedacito de incosciente bajo los efectos etíticos se manifestaba temible. Volvíamos de Capilla del Monte del festival de regaee y tuvimos que hacer tiempo en la terminal y vos vomitaste de lo lindo. Y no habíamos llevado nada de más. Estábamos muertos de frío. Y yo de mal humor. Y al otro día siempre era mi cumpleaños. Nos subimos al bondi y yo te presté mi vincha roja para que te la pongas en la boca porque venía un cana al lado nuestro. Y me dieron ganas de matarte. Te decía sos un pendejo y ponía cara de actriz. Y vos con todos los cajones de tu biblioteca en la mano. Con esa sensación de no sé quien carajo soy pero mañana lo sabré. La coherencia hecha vómito. Y al otro día era domingo. Y yo decía que odiaba la realidad. Y vos te ibas todo descuajeringado al diario. Decías para colmo hoy juega boca, salgo a cualquier hora. Yo me reía. Como ahora cuando Manu fuerza la máquina y rebota. Floresta y yo desistimos de nuestros huesos. No sé distinguir entre realidad y fantasía. Sí distingo que la felicidad es claramente esto. Y una vez tuvo la hache la de y la ese enlazadas en tu pantorrilla. Pero sabés, mi forma de fluir es otra. Cierro los ojos y me meto adentro de esos escondites que tengo. Y me regocijo en esas burbujitas de paredes finitas. Y vibro. No necesito explicarte. Me mirás y ya sabés. Siempre supiste todo lo que yo quería antes que yo. Como ahora cuando te cuento mi última decisión y vos rematás: ¡al fin!. Las cuerdas de la guitarra vieja de Fermín te rasguñan la espalda esquelética. Qué bien sabe la suerte del pensamiento anesteciado. Y las piernas incendiadas balanceandose. Me gusta el regaee. Una brisa de nostalgia visita fugazmente mi nuca y me despega los pelitos. Que vuelvan los buenos tiempos, rezo. Y la Mala Vida. Esa misma brisa arrasa con las hojas de todos tus libros rojos. Pienso en robarle al tiempo su plan. Como no puedo por derecha, me convierto en una corrupta y lo chantajeo. Lo sobro y me quedo con el vuelto. Todo sea por la revolución. Me apresuro la brisa en la mano izquierda. Y salto con el aire surcándome las falanges. Bien alto. Oleeeee. Que no te atrevas a arrebatarme lo que es mío. Esta es mi recaída. Que saco las uñas. Por Manu, vos y yo.










3 comentarios:

Joaquin dijo...

seguire el consejo tan sabio del encabezado. solo pasaba sin invitacion y ya no me quiero ir. es increible como haces eso de mas poderoso y hermoso que tiene la poesia, traducir instantes, sensaciones que duran un instante, recuerdos que sucedieron solo un instante y hacerlos palabra que es la unica manera de hacerlos existir para todo el mundo.

estare pasando mas seguido y tambien agregandote a mis enlaces porque me gusto mucho tu blog. un saludo!!

Anónimo dijo...

no hay manera de poner "me gusta esto". Bueno, me gusta esto.
N.

María Eugenia dijo...

Joaquín: si un instante, una sensación se puede traducir en un poema, para mí cobra mayor sentido. O al revés?. Un psicólogo diría que esto es sublimar.
chas gracias! y bienvenues!


N: (sorprendida) brindo por eso, justo hoy que es domingo y por los buenos tiempos...