24/2/08

Sádado de cine por la tarde


El sábado fui con una amiga al cineclub a ver “La Nube Errante. No había mucha gente. Pudimos estirar nuestras piernas y sentirnos como en el living de casa. De hecho ella se sintió tan cómoda que en un determinado momento se durmió. Yo me distraje unos minutos pensando en que estaría haciendo él. Pero lo significativo fue que ambas pasamos por mil estados diferentes. Nos reímos -ella bastante más fuerte que yo-. Nos sorprendimos. Nos estremecimos. Nos aburrimos.
Cuando terminó la película nos quedamos hasta que dejaron de pasar los créditos. Fuimos casi las ultimas en dejar la sala. Mi amiga habló con el chico de la boletería. Yo estaba aturdida. No podía sacarme de los ojos la ultima escena de la película. No podía dejar de sentir congoja y repugnancia a la vez.

MOVIE
“La Nube Errante” es un tipo de cine para selectos. No es una película para ver con los padres, por ejemplo. Es densa, en el mejor sentido de la palabra. La carga está en las acciones, en el contraste de los colores -los fosforescentes musicales, la oscuridad del videoclub y ese pallier amarillento del edificio donde todo transcurre-, en la sonoridad –de las sandalias de madera de la actriz, los gemidos, el ruido ambiente-, en las expresiones de los actores. Es extraña, violenta sin pretenderlo y es audaz, muy audaz. En resumidas cuentas, la historia se situa en Taiwan, donde hay una importante escacez de agua. Para paliar esto, la gente recurre a la ingestión de jugo de sandía y aprovecha todos los beneficios de esta fruta para saciar su otra sed.

Escena 1: int/día
Una mujer descansa sobre una cama. En el medio de su vagina, se posa la mitad de una sandía. Su amante lame la sandía. La toca. Introduce su dedo adentro de la fruta, lo hace con fuerza. Ella gime de placer. El escarba con violencia. Mete entera su mano y la saca, sucesivamente, sale jugo de sandía por todos lados. Ella grita. La sandía queda hecha un desastre. El toma pedazos de pulpa y los mete en la boca de ella. Esparce los restos por el cuerpo de ella. Pasa la lengua por su cuerpo.
Escena 2: int/noche
Una mujer mira televisión tirada en el piso, con un almohadon con forma de flor entre sus piernas. El conductor del noticiero habla de la escacez de agua y de retirar bidones para abastecerse. También menciona el abaratamiento del precio de la sandía. La mujer cierra una valija con llave y luego arroja la llave por la ventana. La llave cae a la calle, en el exacto lugar donde unos obreros estan arreglando el pavimento.
En el mismo edificio donde vive la chica de las llaves, se está filmando una película porno. Hay sexo explícito durante tediosos minutos. Pululan botellas de plástico con agua y sin agua por todos lados. Penetraciones. Gemidos. Deseo. Sandías flotando en el río, sandías en los paraguas de los musicales, sandía que simula ser un bebé en la panza de la chica, vasos de jugo de sandía, sandías en la heladera.
El director: Tsai Ming-Liang
Es un narrador omnisciente, no dice nada con palabras, lo dice todo en un plano. No toma posición. Solo deja ver. Y a veces ver, puede ser insoportable.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

hola sra! bue es raro que io justamente io pase por aqui pero pues me dieron ganas...jeje

bueno, seguramente nu sbaras quien soy pero hay te digo... soy hna de Nico, la mas pequeñita jeje bue solo paso porque me gusta como pensas y cada pic que subis...:-D

bue sra la dejo cuidese ti? y te dejo mi metro a ver si pues alguna vez quieras pasarte...ti?

www.metroflog.com/daixime

bss!!!!!!!

choripandeplata dijo...

si! es peligrosisimo ponerse tan comodo en el cine, si me acomodo mucho, parece que me colgaran dos piedras bolas en cada uno de mis parpados.
abrazo

Vic dijo...

nada como una siesta en el cineclub municipal...
tengo un par en mi haber (dos), todavía las recuerdo (a las siestas, no las películas...logicamente)

Un beso!

María Eugenia dijo...

Dai: la vida te da sorpresas...
Vic y Nardo: jamás me podría dormir en el cine, soy una cinéfila altmente optimista.
abrazos!!